La Costa Blanca se ha convertido en los últimos cinco años en uno de los destinos «top» del Mediterráneo para atraer al turismo náutico, un sector que según el último informe de la Asociación Nacional de Empresas Náuticas, concentra en la Comunidad Valenciana el 14% de las empresas de recreo de España, generando 2.300 empleos y unos ingresos cercanos a 230 millones de euros. Dénia, Alicante y Santa Pola figuran, junto a València, entre las veinte primeras ciudades náuticas de España.

La Costa Blanca cuenta con un total de 13.049 amarres, de los que cerca de 5.847 están en los clubes náuticos, 4.720 en las marinas deportivas (gestionadas por empresas privadas) y 2.482 son de gestión directa de la Generalitat.

Una actividad, entre el negocio y la labor social que desarrollan los clubes náuticos -«somos los polideportivos del mar», subraya Jordi Carrasco, gerente del club náutico de Calp-, que lleva, sin embargo, cinco años envuelta en un limbo legal debido a las trabas que pone la legislación autonómica para la renovación de las concesiones caducadas. Algo que mantiene de los nervios a los presidentes de los clubes náuticos, donde se concentra el 54% de la actividad, donde se genera una auténtica y excelente labor del deportes base sin ningún tipo de ánimo de lucro. Prácticas hoy amenazadas porque «es imposible diseñar planes de futuro e inversiones al no tener asegurada la renovación de la concesiones», advierte Román Zurutuza, presidente del Club Náutico de Altea.

En la provincia de alicante los casos más sonados son el de los clubes de Altea y Costa Blanca en Alicante, que tienen la concesión caducada desde el año 2000

Los clubes náuticos de la Comunidad Valenciana con el plazo de concesión administrativa vencido que dependen de la Generalitat son, ahora mismo, el C.N.Cullera (1997), C.N. el Perelló (2000), C.N.Vinaroz (2008), C.N. Les Basetes (2000), C.N. Alicante Costa Blanca (2000), C.N.Torre Horadada (2009), R.C.N.Torrevieja (2015), C.N.Dehesa de Campoamor (2004) y C.N.Moraira (dique 2016), Club Náutico Jávea (2016), Club Náutico Altea (2000) y el Club Náutico Oliva (2017).

El 28 de diciembre de 2018 se publicó en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana la Ley 27/2018, de 27 de diciembre, de medidas fiscales, de gestión administrativa y financiera y de organización de la Generalitat, o Ley de Acompañamiento a los presupuestos de 2019, la modificación legislativa de la Ley 2/2014, de 13 de junio, de Puertos de la Generalitat Valenciana, mediante la cual se aprueba el plazo de las concesiones portuarias, pero hasta un máximo de 10 años. Un movimiento político que abrió, en teoría, la puerta a que los siete clubes náuticos de la provincia que siguen en un limbo legal -concesiones caducadas y con renovaciones provisionales desde hace años- Xábia, Les Bassetes, en Benissa, Moraira, en Teulada, Costa Blanca, en Alicante, Torrevieja, Dehesa de Campoamor, en Orihuela y Torre Horadada, en Pilar de la Horadada», puedan seguir funcionando. Ahora bien, todo sigue en el aire, ya que la Generalitat ha pedido un informe a la Abogacía para tratar, según apuntan fuentes del Consell, una «serie de dudas jurídicas y ver la manera de actuar».

La realidad, por lo tanto, es, sin embargo, diferente al que se aprobó en el Día de los Inocentes del año pasado. Ramón Zurutuza, presidente del Club Náutico de Altea, subraya, en este sentido, que «seguimos en una situación de indefensión total porque lo único que ha regulado la Generalitat es que la autorización provisional de ocupación pueda prolongarse hasta un máximo de 10 años, nada de 50 años. Los técnicos no se mueven y ahora mismo no hay nada resuelto porque, además, estamos en año electoral y nadie va a tramitar nada», asevera Zurutuza. «Defendemos la actividad deportiva del club y desde el año 2000 llevamos luchando para que la Generalitat tome conciencia de la labor que tenemos los clubes náuticos, pues muchos hemos estado a punto de desaparecer por las tasas que nos imponen, además de que estamos funcionado con prórrogas de las concesiones renovadas cada tres años».

Al fondo, el futuro de un producto turístico clave en la Costa Blanca que tiene también su componente social, ya que por la falta de iniciativas públicas, los clubes náuticos de la provincia son los que llevan años velando por fomentar la práctica de un deporte que tiene la materia prima en casa, el mar Mediterráneo.

Jordi Carrasco, gerente del Club Náutico de Calp, reitera que «la labor social de los clubes náuticos es muy importante al trabajar el deporte desde la base, tanto en formación como en competición y siempre sin ánimo de lucro. Por supuesto que contribuimos al desarrollo del turismo, pero nuestra labor es diferente a la de las marinas deportivas que son empresas privadas». En cuanto al paso adelante dado por el Consell para ampliar las concesiones, Carrasco subraya que «espero que salga adelante porque nos permitiría trabajar con previsiones, presupuestos para inversiones».

DISTRIBUCIÓN TERRITORIAL

Desde el punto de vista territorial, la provincia de Valencia concentra el 58% de la oferta de amarres de la Comunidad Valenciana, seguida por la de Alicante con un 24% y Castellón, con un 18%. En 2018 un total de 14 puertos de la Comunidad Valenciana fueron galardonados con el distintivo Bandera Azul 2018.

En lo relativo a las empresas comercializadoras de servicios turísticos, y según datos del Registro de Empresas Turísticas de la Comunidad Valenciana, más de 150 empresas de turismo activo ofrecen actividades tan variadas como la vela, chárter náutico, excursiones en barco, motonáutica, flyboard, pero también actividades acuáticas como surf, kitesurf, kayak, así como snorkle y buceo.

Turisme Comunitat Valenciana es el gestor de la política turística de la Generalitat

Turisme Comunitat Valenciana, gestor de la política turística de la Generalitat, ha recopilado también algunas de las mejores propuestas náuticas en la plataforma Experiencias CV disponible en la www.experienciascv.com y también en app para dispositivos móviles. Algunos ejemplos, de menor a mayor adrenalina, son el «Día de navegación a vela en Tabarca», «Paddle surf y windsurf en el centro de València», «Calas y cuevas paradisíacas en kayak y snorkel», «Explora los acantilados practicando coasteering» o «Buceo en islas volcánicas».

En España, el sector náutico lo integran, según un informe de la Universidad Complutense de Madrid en torno a 3.700 empresas y genera 19.700 empleos directosEl valor añadido alcanza los 923 millones de euros anuales. Los ingresos de explotación ascienden a 3.000 millones de euros. La remuneración de los trabajadores asciende a 653 millones de euros y los beneficios brutos superan los 247 millones de euros anuales. El coste laboral medio es de 33,1 millones de euros. El 5,1% del empleo del sector se ubica en zonas rurales, pequeños núcleos de población, con menos de 5.000 habitantes. El 42% se ubica en poblaciones intermedias y el 52,8% restante del empleo se ubica en las grandes ciudades.

Cataluña y Baleares concentran en su conjunto, el 33,7% del empleo directo del sector (6.651), el 37,2% de las empresas (1.377) y cerca del 40% de los ingresos de explotación y del valor añadido. A continuación se sitúan Andalucía, la Comunidad Valenciana y Galicia, que generan una media autonómica de 2.500 empleos e ingresos de explotación cercanos a los 230 millones de euros. Estas tres autonomías concentran 1.441 empresas. Les siguen en importancia otras comunidades del litoral como Canarias y, a más distancia, el País Vasco.

SUBSECTORES

Los tres subsectores más importantes de la náutica de recreo en términos económicos son el de la construcción, reparación y mantenimiento de embarcaciones (incluye principalmente actividades de reparación y mantenimiento y un reducido número de astilleros), integrado por más de mil empresas que generan unos 7.300 empleos e ingresos de explotación cercanos a los 850 millones de euros. La distribución de productos relacionados con la náutica es el segundo subsector más significativo en términos económicos (610 empresas, 3.400 empleos y 904 millones de euros de ingresos de explotación).

El tercer subsector en dimensión económica es el de servicios empresariales y actividades recreativas, incluidos clubes náuticos (435 empresas, 2.500 empleos y 132 millones de euros de ingresos de explotación).

Cataluña y Baleares concentran, en su conjunto, el 33,7% del empleo directo del sector (6.651), el 37,2% de las empresas (1.377) y cerca del 40% de los ingresos de explotación y del valor añadido.

Andalucía, la Comunidad Valenciana y Galicia se sitúan a continuación, con una media cada una de 2.500 empleos e ingresos de explotación cercanos a los 230 millones de euros. Estas tres autonomías concentran 1.441 empresas. Les siguen en importancia otras comunidades del litoral como Canarias y, a más distancia, el País Vasco.

Madrid aparece también en el informe entre las ocho autonomías con mayor número de empresas, ingresos de explotación y empleo, debido en gran medida a que en el registro mercantil se dispone únicamente de información sobre la sede social de la empresa por lo que, a efectos estadísticos, dichas variables se contabilizan en la ciudad o comunidad autónoma en la que se ubica la sede social.

Los cerca de 600 kilómetros de litoral de la Comunidad Valenciana albergan, según destaca el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, una sorprendente variedad de entornos marinos en una costa resguardada de fuertes corrientes y con un régimen de vientos suaves y cálidos que permiten disfrutar del mar todo el año. Paisajes de gran belleza de un elevado valor medioambiental constituyen un atractivo escenario para la práctica de actividades acuáticas.

Siete parques naturales y cuatro reservas marinas conformados por islas (Columbretes y Tabarca) y sierras de litoral (Serra d’Irta, Desert de Les Palmes, El Montgó, Penyal d’Ifach, Serra Gelada) hacen de la costa un marco óptimo para la práctica de deportes náuticos tanto en la superficie como en el fondo del mar.  Francesc Colomer destaca que el turismo náutico y el buceo constituyen dos de los ámbitos de actividad prioritarios dentro del programa de impulso a productos turístico.

Programa que incluye acciones específicas dirigidas al público final (ferias, publicaciones), a la captación de agentes especializados (viajes de familiarización para periodistas y agentes de viaje), así como a la mejora de la competitividad del sector náutico (formación y clubes de producto).

Los puertos deportivos provinciales asumen que el futuro pasa por la internacionalización

Las marinas o puertos deportivos de la provincia y la Comunidad buscan reforzar su internacionalización de cara al futuro, ante el estancamiento que sufre el mercado nacional por la ralentización de la compra de nuevas embarcaciones. «El futuro inmediato del turismo náutico es la búsqueda de clientes internacionales», indicaba Gabriel Martínez, presidente de la Agrupación de Puertos Deportivos y Turísticos de la Comunidad, que engloba a 15 marinas, entre ellas nueve de Alicante, y que cuentan con unos 10.000 amarres, de los que 6.000 se encuentran en la provincia de Alicante. En la búsqueda de este objetivo, la agrupación acude este sábado a Düsseldorf (Alemania) a una feria sectorial, donde se dan cita los operadores de la cadena de valor de la industria y los servicios náuticos. Según Martínez, sin dejar de cuidar al cliente nacional, estas sociedades han detectado un crecimiento de los mercados de Francia y Holanda, por lo que su objetivo es captar más usuarios de estas banderas, «al margen de recuperar a los alemanes para que vuelvan a tener el empuje que tuvieron hace años», aseguraba el representante de las marinas.

Los puertos deportivos tienen puestos sus objetivos en la captación de clientes estables que quieran tener atracado los doce meses del año su embarcación en la Comunidad «y no sólo en verano, aunque esta época es muy importante», subrayaba Martínez. Las marinas consideran que reforzar la internacionalización «también contribuirá a aumentar la afluencia turística en nuestras costas. El potencial es alto, ya que, según los datos que tenemos, más del 30% de los usuarios que amarran sus embarcaciones aquí, acaban comprando una residencia en la Comunidad», añadía el representante de las marinas. El sector considera que este objetivo contribuiría a reforzar la estabilidad de un negocio que genera unos 2.000 empleos en la autonomía, «al margen de los indirectos». Además, cree que es el momento adecuado, después de que el Consell aprobase la ampliación de las concesiones hasta 50 años, para impulsar las inversiones. Por otra parte, la medida supone un respiro para los ocho clubes náuticos de la provincia, que reivindican su posicionamiento y función social.

Fuente: Información.